Jóvenes chilenos acuden principalmente a sus madres en crisis, revela estudio de Universidad de Los Andes
Un estudio del Instituto de Ciencias de la Familia de la Universidad de Los Andes mostró que los jóvenes chilenos de 18 a 34 años recurren primordialmente a sus madres cuando enfrentan una situación de crisis, con un 49% de preferencia en esta opción. El patrón se mantiene de forma consistente en todos los grupos socioeconómicos del país, con una única excepción: en el segmento ABC1, la pareja ocupa el primer lugar. El hallazgo refleja la persistencia de la figura materna como eje central del sistema de apoyo familiar en el país.
La investigación también reveló que la familia sigue siendo la institución más valorada como fuente de contención. Ante problemas de vulnerabilidad emocional, un 61% de los encuestados buscaría apoyo en la familia directa, mientras que ante una crisis económica ese porcentaje alcanza el 60%. En situaciones de emergencia financiera de envergadura, el 80% acude a la familia en primer lugar, cifra que disminuye con la edad de los consultados.
En el ámbito del cuidado de hijos, el 72% de la muestra señaló que buscaría este apoyo en la familia directa. En la práctica, esa responsabilidad recae frecuentemente sobre las madres y abuelas, quienes mantienen un rol preponderante en el cuidado de las nuevas generaciones. Este resultado evidencia cómo la red familiar se convierte en la solución más accesible para las familias chilenas, especialmente cuando se trata de servicios que de otra forma tendrían un costo económico significativo.
Jimena Valenzuela, directora del Instituto de Ciencias de la Familia, destacó que los resultados muestran la valoración social de la maternidad en Chile. “La figura materna sigue siendo el principal puntal de la familia en todos los grupos socioeconómicos”, señaló. Valenzuela también advirtió sobre la necesidad de impulsar políticas que fomenten la corresponsabilidad parental, reconociendo que la concentración del apoyo en las madres genera una carga desproporcionada.
Según la académica, los vínculos afectivos que se generan al interior de las familias explican esta preferencia. “La familia sigue siendo la institución más apreciada por las personas y la mayor fuente de apoyo económico y emocional. Los lazos afectivos motivan a los integrantes a ayudar, a sostener y a preocuparse por sus miembros”, explicó Valenzuela. Este hallazgo sugiere que independientemente del nivel de ingresos, los chilenos confían más en sus redes familiares que en instituciones formales de apoyo.
El contraste es notable cuando se compara con las instituciones financieras: solo un 15% de los encuestados recurriría a una institución de crédito ante una emergencia económica de grandes proporciones. Este dato refleja tanto la desconfianza en el sistema financiero como la preferencia por mantener los problemas dentro de la esfera familiar, incluso cuando ello signifique no acceder a recursos formales que podrían resolver la crisis de manera más rápida.
El estudio abre una conversación sobre cómo la sociedad chilena debe replantearse el rol de la maternidad y la corresponsabilidad familiar. Aunque la familia como institución sigue siendo el pilar de apoyo más importante para los chilenos, la concentración de responsabilidades en las madres perpetúa patrones tradicionales que limitan tanto a mujeres como a hombres. Los resultados sugieren la necesidad de políticas públicas que promuevan una distribución más equitativa de las responsabilidades de cuidado y apoyo dentro de las familias.
Fuente: The Clinic





